La Expiación
La Expiación es el evento más significante que afecta a todos los hijos de Dios. La Expiación es una palabra que se usa frecuentemente en el Mormonismo, y significa el sacrificio que Jesucristo hizo por todo el género humano. Incluye su sufrimiento en Getsemaní y en la cruz. Es difícil comprender la magnitud de la Expiación y el dolor que sintió Jesucristo. Sin este evento los hijos de Dios no tuvieran la oportunidad de regresar a vivir con Dios.
El pagó por los pecados del mundo
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El sufrimiento que sintió Jesucristo en el Jardín de Getsemaní, es más de lo que una persona puede comprender, el dolor fue tan intenso que hizo que "su cuerpo sangrara por cada poro" (Lucas 22:39-44). El dolor que sufrió Jesucristo era el dolor de culpa, arrepentimiento, enfermedad, el pesar y la aflicción que causa el pecado a través del mundo. La Biblia enseña que el dolor fue tan intenso que Jesucristo le pidió al Padre que si era su voluntad pasara de Él la amarga copa (Lucas 22:42). ¿Pudo haber sido tan intenso que el Hijo de Dios pidiera al Padre que pasara de Él la copa amarga? Si lo pensamos bien podemos captar un poquito de su sufrimiento. Una persona que comete un pecado puede sentir como consecuencia culpa, pesar, aflicción, y hasta dolor físico. Este sentimiento causa vergüenza, pena, y tristeza. El Libro de Mormón explica que si sintiéramos este dolor seríamos “felices si pudiéramos mandar a las piedras y montañas que cayesen sobre nosotros, para que nos escondiesen de su presencia.” Ahora si pensamos, este dolor pudo haber sido a causa de un pecado de una persona. ¿Podemos imaginarnos sentir el dolor de más de un pecado? El Salvador tomó sobre sí todos los pecados de todos los hijos de Dios que han existido, existen, y faltan por existir sobre la tierra; todo el sufrimiento, todo el dolor, y las enfermedades. No es posible concebir lo que Él sintió en el jardín de Getsemaní ni en la Cruz en el Gólgota. Por medio de la expiación, todos los hijos de Dios pueden cambiar, arrepentirse, y seguir Los Principios de Dios para un día volver a Su reino. Al hacer esto no tendrán que sentir este sufrimiento que Él sintió; Él lo hizo para limpiarnos por medio de Su sangre y para que nosotros no tuviéramos que sufrir este dolor. La misericordia de Dios hizo posible que Jesús efectuara esta gran obra, y el ser humano nunca podrá recompensar lo que hizo el Hijo de Dios. |
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