Misioneros Casados
El grupo más reconocido de la Iglesia Mormona es la de los Misioneros Jóvenes, los Élderes y las Hermanas. Sin embargo, la Iglesia Mormona también manda a miles de misioneros mayores de edad. Estos misioneros cumplen una gran variedad de misiones, ayudan como guías de turismo en sitios históricos mormones, hacen misiones de ayuda humanitaria o misiones de liderazgo donde ellos entrenan el liderazgo o actúan como líderes en las áreas donde la Iglesia Mormona se ha establecido recientemente. Ellos frecuentemente sirven sus misiones estando casados, y siendo jubilados de sus profesiones.
Como sus contrapartes más jóvenes, los misioneros mayores de edad, y misioneros casados se les llama también Élderes y Hermanas. Ellos pagan sus propios gastos, aunque ellos pueden recibir ayuda de su familia. Ellos tienen más habilidad para elegir su área y el propósito de su misión; especialmente si ellos tienen habilidades extraordinarias, como habilidades médicas o el hablar en otros idiomas. Muchos sirven misiones de ayuda humanitaria, y son enviados a regiones específicas para ayudar con la agricultura, la adquisición de alimentos, a misiones médicas, o iniciativas de agua limpia. Algunas parejas de misioneros mayores sirven como líderes en áreas del mundo donde hay pocos líderes de la Iglesia con experiencia. Parte de su responsabilidad incluye la capacitación e instrucción de los miembros locales para ser líderes efectivos. En el 2004, había aproximadamente 5.000 misioneros mayores casados en la Iglesia. Sin embargo, los misioneros mayores forman una gran fuerza misional de tiempo parcial. Muchos hermanos y hermanas mayores sirven misiones locales por espacios de tiempo específicos haciendo un servicio valioso para su Iglesia y su comunidad. Millares de otros continúan yendo al extranjero a diferentes regiones del mundo. Recientemente, los líderes mormones han hecho un llamado para tener más misioneros mayores. Ellos han sugerido esta oportunidad como una responsabilidad que todos nosotros tenemos de ayudar a nuestro prójimo, y también como una cura para la soledad y la depresión que a menudo afecta a las personas mayores. En el 2002, el Presidente Gordon B. Hinckley dijo, El cuidar de las personas mayores ha llegado a ser uno de los grandes problemas sociales de nuestro tiempo. Por supuesto ellos alcanzan una edad cuando ellos no pueden hacer mucho. Puedo testificar de eso. Pero hay años entre la jubilación y esa edad cuando ellos pueden divertirse y hacer cosas que no los llevan a ninguna parte realmente, o ellos pueden dar de sus grandes talentos, el fruto de muchos años de experiencia maravillosa, para levantar y ayudar a otras personas. Ellos llegan a preocuparse por los menos afortunados y trabajan para satisfacer sus necesidades. Y ellos dicen, “Que buen tiempo estamos pasando!” Sé de una pareja ahora en su octava misión (Discursos de Presidente Gordon B. Hinckley, 2:520).
Todas las parejas jubiladas y los miembros de edad avanzada de la Iglesia Mormona que son capaces físicamente y financieramente son exhortados a servir una misión. Para los que tienen limitaciones de salud o limitaciones financieras, hay muchas otras oportunidades de servir en sus congregaciones. Estas parejas fieles cumplen con la enseñanza del Libro de Mormón que dice “Y he aquí, os digo estas cosas para que aprendáis sabiduría; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios” (Mosiah 2:17). |
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